Cirugía para la Enfermedad de Parkinson: Estimulación Cerebral Profunda —Tratamiento Avanzado en República Dominicana

Cirugía para la Enfermedad de Parkinson: Estimulación Cerebral Profunda —Tratamiento Avanzado en República Dominicana
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La enfermedad de Parkinson, representa la segunda causa dentro de los trastornos neurológicos degenerativos. La edad de presentación ocurre generalmente en la sexta década de la vida; sin embargo, su aparición es cada vez más temprana, así como su incidencia en los últimos reportes; esto guarda relación con los signos y síntomas no motores que preceden a la enfermedad, incluso décadas antes de las manifestaciones motoras. Los síntomas cardinales que integran la enfermedad son temblor, rigidez y bradicinesia, así como alteraciones de postura y de la marcha. La presencia de dos de tres criterios clínicos, conlleva una posibilidad alta de la enfermedad.

 La progresión clínica es inexorable e impredecible y algunos pacientes son severamente afectados después del inicio de la enfermedad, con incapacidad en edades tempranas.

 El manejo médico continúa siendo el estándar de oro de tratamiento de pacientes diagnosticados con la enfermedad; la levodopa en alguna de sus presentaciones es el tratamiento de elección en la mayoría de los casos. Sin embargo, con el avance de la enfermedad y el uso crónico de la levodopa, el efecto terapéutico de esta se hace menor y se suman efectos secundarios colaterales e indeseables dentro del sistema nervioso central (SNC) que incluyen disquinesias, fenómenos on-off, acortamiento del efecto terapéutico, fluctuaciones en el funcionamiento motor y alteraciones neuropsiquiátricas, que en ocasiones son más incapacitantes que la misma enfermedad y que hacen necesaria la búsqueda y la selección de nuevas alternativas de manejo, como los procedimientos quirúrgicos innovadores.

 A este respecto, el manejo mediante técnicas quirúrgicas como la estimulación cerebral profunda (ECP o DBS) del inglés deep brain stimulation, se establece como la piedra angular del manejo quirúrgico actual y desplaza a la lesión ablativa como forma de manejo (procedimiento irreversible y que no se ajusta a los cambios de la enfermedad a largo plazo).


La Estimulación Cerebral Profunda (ECP) de blancos específicos, es una opción terapéutica cada vez más utilizada en el manejo de pacientes con enfermedad de Parkinson (EP). El uso de la (ECP) como tratamiento en la (EP) se inicia en 1987 con el trabajo de un equipo liderado por los doctores Alim Louis Benabid y Pierre Pollak, en Grenoble, Francia. Rápidamente se hizo evidente su eficacia, por lo que ahora se considera una herramienta terapéutica imprescindible en el tratamiento de la (EP) avanzada.

Existen diferentes puntos anatómicos donde estimular, siendo la (ECP) del núcleo subtalámico, la zona de primera elección en la instalación de electrodos cerebrales profundos en la (EP). Ha demostrado ampliamente ser costo-efectivo por sus buenos resultados ante las complicaciones motoras de largo plazo, especialmente en el control de las fluctuaciones motoras y de las discinecias, así como la disminución de los medicamentos orales, tomando mayor relevancia esto último, debido a que la medicación antiparkinsoniana también es responsable de complicaciones motoras y neuropsiquiátricas como ya se ha mencionado.

Se ha determinado en más de 30 años de la terapia, a través de miles de  publicaciones y colocación de electrodos cerebrales profundos para la enfermedad de parkinson, que es un procedimiento con altos resultados positivos y su indicación cuenta con un nivel de evidencia 1A, por ende, la discusión actual ya no es sobre la eficacia del tratamiento, sino en la correcta selección del paciente, ya que de  existir una falla en la misma, los principales determinantes son procedimientos inapropiados de tamizaje y selección inadecuada del paciente, falta de entrenamiento del personal médico involucrado y la carencia de un equipo interdisciplinario durante todo el proceso.

Los criterios de Inclusión:

  • ·         Tener enfermedad de Parkinson de más de 5 años de evolución con complicaciones motoras que dificulten la realización de las actividades de la vida diaria.
  • Los síntomas motores responden bien a levodopa, evaluado mediante la prueba de levodopa (realizada por el neurólogo especialista en movimientos Anormales del equipo).
  • Condiciones físicas y psicológicas que le permitan tolerar una cirugía prolongada en la que estará consciente y cooperando con el equipo quirúrgico.

Los criterios de exclusión:

  • ·         Deterioro cognitivo.
  • Trastornos psiquiátricos y conductuales severos.

CONCLUSIÓN

La Estimulación Cerebral Profunda es la alternativa más avanzada para el manejo de las complicaciones motoras y discinecias en la enfermedad de Parkinson idiopática. Dado el gran impacto que tiene en la calidad de vida de los pacientes, estamos seguras y apoyadas por la evidencia científica, que esta cirugía debería ser ofrecida a los pacientes que cumplan las características descritas.

Dra. Ámbar Pérez Fernández

Neurocirujano Funcional

Dra. Rossy Cruz Vicioso

Neuróloga

Especialista en Parkinson y movimientos Anormales