Hablemos de Neuro-Oftalmología

Hablemos de Neuro-Oftalmología

Por: Dra. Adalgisa Corona – Oftalmóloga

La neuro-oftalmología es la ciencia que se ocupa de los problemas visuales que están relacionados con el sistema nervioso, es decir, problemas visuales que no provienen directamente de los ojos o los trastornos del sistema nervioso que tienen repercusión en el ojo humano; La neuro-oftalmología, es una subespecialidad tanto de oftalmología como de neurología, que requiere capacitación especializada y experiencia en problemas del ojo, el cerebro, los nervios y los músculos.

El ser humano utiliza casi la mitad de su cerebro para actividades relacionadas con la visión, esto incluye, la percepción visual y los movimientos de los ojos. La vía visual por medio de la cual podemos ver e interpretar imágenes y colores, comienza en la retina del ojo, pero viaja por toda la base del cráneo y el encéfalo para terminar en el lóbulo occipital, localizado en la zona posterior del cráneo, donde se encuentra el área visual.   Por otro lado, los ojos se mueven por acción de los músculos extraoculares que a su vez están inervados por nervios que nacen en el tallo cerebral y viajan hacia la órbita, estando en contacto en su recorrido por las principales arterias que nutren al cerebro.  Aunque algunos problemas observados por el neuro-oftalmólogo no son preocupantes, otras afecciones pueden empeorar y causar pérdida visual o ceguera permanente, o en ocasiones poner en peligro la vida del paciente.  

El paciente debe visitar un neuro-oftalmólogo, si tiene uno de los siguientes síntomas o signos:

  • Visión borrosa o pérdida visual inexplicable, sea transitoria, permanente o acompañada de dolor al mover los ojos.
  • Si no percibe los colores con uno de sus ojos o nota que los colores están menos intensos.
  • Pérdida en su campo visual (no puede ver de su lado derecho o izquierdo, con ambos ojos abiertos).
  • Diplopía o visión doble.  
  • Si presenta algún estrabismo adquirido o tiene movimientos oculares anormales (no puede mover los ojos para alguno de sus extremos).
  • Si tiene movimientos rítmicos e incontrolable de los ojos, conocido como nistagmo. 
  • Cierre o caída de uno o ambos párpados superiores de forma repentina o intermitentemente (ptosis palpebral).
  • Anisocoria o pupilas de tamaño diferente.  

Algunos de los trastornos comunes evaluados por los neuro-oftalmólogos incluyen:

-Trastornos del nervio óptico, como:  

La neuritis óptica o inflamación del nervio óptico. En esta, la cubierta alrededor del nervio óptico (mielina) se daña por la inflamación (desmielinización), que generalmente resulta en visión borrosa u oscura y que puede ser producida por una esclerosis múltiple.

Otro trastorno del nervio óptico puede ser, la neuropatía óptica isquémica anterior, causada por la disminución del flujo sanguíneo a la parte anterior del nervio óptico. Esta agresión por lo general causa hinchazón del nervio óptico y pérdida repentina de la visión. La hinchazón desaparece, pero parte del nervio óptico se daña permanentemente.

– La hipertensión intracraneal idiopática pseudotumor cerebral, es una afección en la que hay alta presión en el líquido que rodea el cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos, sin que exista la presencia real de un tumor. Esto puede causar dolores de cabeza y problemas con la visión e incluso la ceguera permanente.

-La enfermedad ocular tiroidea u oftalmopatía relacionada con la tiroides. Esta afección que desencadena inflamación en la cuenca del ojo (órbita), afecta a los músculos que mueven el ojo y al tejido graso detrás del ojo. Esto puede hacer que los ojos sobresalgan hacia adelante (proptosis), visión doble, disminución de la visión, párpados rojos e irritación ocular. También puede causar presión sobre el nervio óptico (causando pérdida de la visión).  

-Miastenia gravis, que es una enfermedad autoinmune, en la que el sistema inmunitario del cuerpo crea anticuerpos que dañan o bloquean las señales nerviosas a los receptores de los músculos. Esto resulta en debilidad muscular, porque los músculos no reciben las señales para contraerse (apretarse). Los músculos en cualquier parte del cuerpo pueden verse afectados. La caída del párpado (ptosis) y la visión doble pueden ocurrir si los músculos que controlan los párpados y los movimientos oculares se ven afectados.

Conclusión.

En conclusión, los trastornos neuro-oftalmológicos, pueden pasar inadvertidos para un oftalmólogo general que desconoce el funcionamiento del cerebro o para el neurólogo clínico que desconoce el funcionamiento del ojo.  

Referencias Bibliográficas.

  • Walsh FB. Walsh and Hoyt´s Clinical Neuro-Ophthalmology, 3rd ed. Baltimore: Williams and Wilkins, 1969.
  • Valerie Biousse; Nancy J Newman. Neuro-Ophthalmology Illustrated. Thieme New York. Stuttgart.

Dra. Adalgisa Corona/ Neuro-Oftalmólogo