Lanzan programa para disminuir mortalidad neonatal

Lanzan programa para disminuir mortalidad neonatal

Los nacimientos prematuros son la principal causa de muerte en los menores de 5 años. Cuando estos nacimientos ocurren en familias de bajos ingresos, la mitad de los bebés nacidos a las 32 semanas de gestación (2 meses antes de llegar a término) pierden la vida por no haber recibido los cuidados hospitalarios necesarios y las atenciones para prevenir las infecciones y problemas respiratorios.

El 80% de las muertes de recién nacidos son el resultado de tres afecciones prevenibles y tratables: las complicaciones debidas al parto prematuro, la asfixia perinatal y las infecciones neonatales. Una de esas infecciones es justamente el Virus Respiratorio Sincicial (VRS), el cual junto con el COVID-19 y la Influenza, han sido declarados como la Triple Amenaza por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Por esto la Fundación Dominicana para Madres e Infantes (DOFMI RD) creó el Programa Esperanza de Vida, en alianza con autoridades sanitarias, centros hospitalarios, programas mamá canguro y la empresa privada, pretende mejorar la calidad de vida, prevenir complicaciones, mejorar la sobrevida y reducir los costos asociados a complicaciones para los sistemas de salud, al tiempo que colabora con los objetivos del país de reducir los indicadores de incidencia y mortalidad asociados a enfermedades infecciosas.

Esperanza de Vida tiene como objetivos: la concientización, sensibilización y educación de la población dominicana, especialmente de las madres, personal de enfermería y profesionales de la salud sobre temas como mortalidad neonatal, la importancia de contar con la atención médica adecuada y mantener una adecuada adherencia al cuidado médico antes, durante y posterior al nacimiento.

La doctora Angélica Floren, presidente de DOFMI RD, comentó que “con el Programa Esperanza de Vida esperamos lograr una adopción de mejores cuidados neonatales, controles médicos oportunos y la necesidad de contar con los medicamentos necesarios para evitar infecciones respiratorias graves cobren la vida de nuestros infantes”.