Medicamentos biológicos: alternativas para enfermedades alérgicasgraves y resistentes

<strong>Medicamentos biológicos: alternativas para enfermedades alérgicas</strong><strong>graves y resistentes</strong>

Desde hace aproximadamente una década, la farmacología a nivel mundial se ha revolucionado con la irrupción en el campo terapéutico de los llamados “medicamentos o tratamientos biológicos”. Estos distan mucho de ser medicamentos convencionales; están constituidos por moléculas complejas, que requieren de un organismo vivo (ej.: ratón Murino) para ser sintetizados y producidos posteriormente a gran escala, requiriendo para ello, de laboratorios especializados en biotecnología. Por su desarrollo tan complejo como efectivo, ya que, no pueden ser copiados de forma exacta, es por lo que también se conocen como “Anticuerpos monoclonales(por sus siglas en inglés: mAB).

¿Se puede decir que son el presente y futuro del tratamiento de enfermedades antes incurables o mortales?

Los medicamentos biológicos tienen la capacidad de adelantarse a la progresión de las enfermedades en sus primeras etapas, puesto que, abren una puerta al tratamiento de las enfermedades crónicas que no tenían una mejor evolución a través del empleo de medicamentos químicos convencionales.

Las terapias biológicas modulan el sistema Inmunitario. Su acción terapéutica se basa en el bloqueo de una o varias dianas de inflamación, que originan el desarrollo fisiopatológico de una enfermedad ocasionando el daño en los tejidos y órganos específicos, pudiéndose perpetuar si no se interrumpe esta agresión.

Por ejemplo, en la enfermedad reumática, en la cual se pierde el reconocimiento de lo propio, es decir, el organismo no se reconoce a sí mismo, estos nuevos medicamentos bloquean moléculas proinflamatorias que con su liberación provocarán daño y destrucción de las articulaciones. Por lo que, el empleo de estas novedosas terapias, favorecerán la interrupción de las vías de inflamación, por ende, el paciente dejará de presentar dolor y sus articulaciones ya no estarán hinchadas, mejorando la movilidad articular.

Se podría decir lo mismo en el campo de Alergología, donde el uso de los fármacos biológicos ha cambiado drásticamente para bien el manejo de las patologías, aquellas que por su fisiopatología terminan siendo crónicas.  Hoy día, además conocemos que las patologías alérgicas pueden variar su comportamiento clínico de un paciente a otro por diversas razones, por lo cual, lo que se estila es clasificar cada paciente dentro de un grupo clínico particular, dentro de una misma patología y luego prescribir el tratamiento más adecuado en cada caso.

En las enfermedades alérgicas, las moléculas inflamatorias llamadas “citoquinas” tienen un papel fundamental en las características clínicas observadas, por ejemplo: eosinofilia, elevación de IgE, aparición de ronchas por liberación masiva y descontrolada de mediadores inflamatorios, hipersecreción de moco e hiperreactividad bronquial. Por ello, las moléculas diana a las cuales se dirigen estos tratamientos son aquellas responsables de producir dichas consecuencias fisiopatológicas y clínicas propias de las enfermedades alérgicas.

Hasta el momento, el empleo de los tratamientos biológicos ha tenido buenos resultados en enfermedades alérgicas como: el Asma o la Urticaria crónica espontánea (UCE), donde la aparición inicialmente del Omalizumab y, posteriormente, el Mepolizumab y Benralizumab, entre otros anticuerpos monoclonales, han abierto el camino a resultados prometedores en beneficio de los pacientes.

Puesto que las opciones terapéuticas en los pacientes con Asma mal controlada, especialmente en el Asma grave, son limitadas, sería deseable disponer de nuevos tratamientos selectivos y clínicamente eficaces en los distintos fenotipos de Asma. Con los nuevos fármacos en cuestión se ha observado una mejora notable de la calidad de vida y disminución de las asistencias a Emergencias e ingresos hospitalarios.

En Dermatitis atópica, donde la alteración de la barrera cutánea y la disregulación inmunológica ha demostrado que en los casos graves que no mejoran con la terapia convencional puede beneficiarse de la terapia biológica. Por lo que, igualmente se esperan resultados esperanzadores con el desarrollo y empleo de nuevas moléculas como: Dupilumab, Baricitinib, Tralokinumab o Upacitinib, que permitirán el control a largo plazo de los niños y adultos con esta enfermedad crónica.

También se han utilizado algunos Anticuerpos monoclonales como tratamiento “paraguas” o coadyuvante, durante las Desensibilizaciones con algunos alimentos como: leche, huevo y maní en niños, así como, también con algunos medicamentos en algunos casos muy especiales y de alto riesgo.

Pero no podemos dejar de mencionar que los potenciales efectos secundarios y los altos costes de producción son factores que influyen negativamente en el desarrollo de estas terapias innovadoras. Pero a pesar de ello, merece la pena tener en cuenta el ahorro que pueden generar ante lo que suponen, en coste directo e indirecto, las enfermedades alérgicas: ausencia laboral, gasto en tratamiento de rescate, recursos sanitarios, etcétera.

A futuro se espera que la disponibilidad de estos y otros tratamientos no biológicos en desarrollo, permitirá una mayor precisión en el establecimiento de tratamientos personalizados ymás eficaces, en función de las características feno-endotípicas de cada paciente.

Ver las imágenes de origen

Prof. Dr. José Alberto Torres Hernández MD. PhD.

Médico Alergólogo