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SANTO DOMINGO, República Dominicana.– En una etapa de la vida donde la atención clínica suele concentrarse casi exclusivamente en los síntomas físicos, la dimensión emocional queda con frecuencia relegada al silencio. Para cerrar esa brecha de información, la plataforma Reporte Médico anunció el estreno de su más reciente entrega audiovisual, un episodio dedicado íntegramente a desmitificar y abordar la salud mental de la mujer durante la perimenopausia y la menopausia.El espacio está conducido por el director ejecutivo de la plataforma, el Lic. Alberto Fonseca, en un diálogo exhaustivo con la destacada psiquiatra Dra. Jeanette Taveras, quien además forma parte del Consejo Médico de esta entidad comunicacional.Durante el episodio, la Dra. Taveras realiza un recorrido clínico y empático por los grandes cambios neurobiológicos que experimenta la mujer, desglosando el impacto de la fluctuación hormonal en el estado de ánimo, el sueño y la ansiedad. Lejos de limitarse al diagnóstico, la especialista entrega a la audiencia una verdadera "ruta para el bienestar", con herramientas prácticas para transitar esta etapa desde el autoconocimiento y la salud integral."Nuestra meta en Reporte Médico es elevar el estándar de la información en salud. Hablar de menopausia únicamente desde los sofocos físicos es ver el cuadro incompleto; poner la salud mental en el centro de esta conversación era un paso necesario para acompañar a la mujer dominicana", destacó el Lic. Fonseca sobre la motivación de esta entrega.Una experiencia multiplataformaEste lanzamiento audiovisual complementa el reciente despliegue de la última edición de la revista Reporte Médico, la cual presentó un segmento editorial especial dedicado a la salud mental femenina. Dicha publicación congregó a especialistas de referencia de la psiquiatría nacional para profundizar en temas de interés prioritario para las mujeres dominicanas, consolidando un material de lectura imprescindible.El nuevo episodio del podcast ya se encuentra disponible para visualización y escucha a través de los canales oficiales de Reporte Médico en YouTube, y en sus redes sociales.+'...'
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La Dra. Jeanette Taveras traza en Reporte Médico la ruta para "no perder la cabeza" en la menopausia

¿Qué es?Empezaremos definiendo lo que es una “fobia”, y así comprender un poco más. Las fobias pertenecen a los trastornos de ansiedad, estas constituyen un miedo excesivo e irracional ante ciertos objetos o situaciones que disparan una respuesta inmediata de miedo, generando en la persona que la padece síntomas que muchas veces son incómodos e invalidantes.En el caso de la “Nomofobia”, es un tipo de fobia que se caracteriza por el miedo irracional a estar sin el teléfono móvil o celular, es más frecuente y prevalente en mujeres que hombres, presentándose en quienes la padecen comúnmente una gran ansiedad al no poder comunicarse por la falta del Movil, el miedo a quedarse sin batería o la imposibilidad de cumplir con la necesidad compulsiva de revisar notificaciones constantemente..El nombre Proviene del acrónimo en inglés “no mobile phone phobia” acuñado alrededor de 2008-2011 en el Reino Unido.Se estima que cerca del 48% al 70% de las mujeres experimentan niveles de nomofobia, con una mayor dependencia en comparación con los hombres. Siendo más frecuente en mujeres jóvenes, especialmente en la adolescencia y a partir de la segunda década de vida, pero afecta en gran porcentaje a las mujeres en edad adulta, aumentando en porcentaje cada año.Síntomas principalesEntre los síntomas de la Nomofobia podemos encontrar:* Ansiedad y estrés ante la desconexión: manifestado por una angustia severa, taquicardias o nerviosismo ante la posibilidad de no tener cobertura, quedarse sin batería o perder el dispositivo. Incluso el solo ver la batería baja.* Revisión de forma compulsiva: miran la pantalla de forma constante (incluso cuando el móvil no suena) para comprobar mensajes, correos o redes sociales, muchas veces inexistentes* Dependencia emocional y social: Miedo a perderse algo, Incapacidad de gestionar situaciones sin el teléfono móvil llevando el teléfono móvil a lugares inapropiados como el baño o incluso durmiendo con él. Quienes padecen este tipo de fobia muchas veces se niegan a acudir a sitios donde no exista cobertura y malestar en caso de no poder consultar el móvil de forma constante.* Trastornos físicos: Taquicardias, palpitaciones, dolor de cabeza, dolor de estómago, temblores y sudoración, nauseas, irritabilidad, confusión.* Trastornos del sueño: Insomnio y uso del móvil justo antes de dormir o inmediatamente al despertar. Estas personas reducen el número de horas de sueño para poder navegar en aplicaciones de redes sociales o utilizar las de mensajería.* Conductas de riesgo: Uso del celular mientras se conduce o camina, incluso violando las leyes establecidas de no uso de celular mientras se conduce, arriesgándose a multas o peor aún accidentes.* Llevar cargador siempre: Necesidad de tener el cargador o dispositivos de repuesto encima en todo momento.*Dificultades para socializar y para disfrutar del ocio: si no es con el móvil en la mano.¿Cómo se trata la Nomofobia?Como toda fobia, el tratamiento de la Nomofobia, es principalmente la psicoterapia, siendo la mas utilizada, la Terapia Cognitivo Conductual, en donde mediante una reestructuración, la persona aprende a generar menos ansiedad, y organizarse para utilizar el celular una menor cantidad de horas al día, e incluso estableciendo horarios para el uso del mismo. En caso de síntomas muy severos, como ansiedad que no le permita funcionar adecuadamente, ataques de pánico y trastorno del sueño, es importante ser evaluados por un Médico Psiquiatra, y revisar si es necesario que se incluya un protocolo de tratamiento con psicofármacos para controlar los síntomas de ansiedad y para inducir al sueño, en conjunto con psicoterapia.+'...'
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La salud mental de la mujer está estrechamente vinculada a los cambios biológicos que ocurren a lo largo de su vida reproductiva. Desde la primera menstruación hasta la menopausia, el cuerpo femenino atraviesa múltiples transiciones, que van desde cambios hormonales, cambios en la respuesta inflamatoria, la función cognitiva y metabólica, que influyen no solo en la salud física, sino también en el bienestar emocional y psicológico. Sin dejar atrás cada una de las etapas de la vida que moldea en el constructo social al prototipo de la mujer “perfecta” de hoy. Comprender esta relación permite brindar una atención más humana, oportuna y eficaz, especialmente en etapas vulnerables como la perimenopausia, un período que suele pasar desapercibido o ser minimizado tanto por la sociedad, las pacientes (bajo el estigma de género y la normalización de “padecer”), como por los sistemas de salud.Cambios hormonales y salud mental a lo largo de la vidaLas hormonas sexuales femeninas, principalmente los estrógenos y la progesterona, tienen un efecto directo sobre el cerebro. Participan en la regulación de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo, como la serotonina, noradrenalina y la dopamina, y en los sistemas que controlan el estrés y el sueño. Por esta razón, algunas mujeres experimentan cambios conductuales significativos en momentos puntuales dentro de su ciclo reproductivo, como previo o durante el ciclo menstrual, el embarazo, el posparto o la transición a la menopausia.Si bien no todas las mujeres desarrollan trastornos mentales durante estas etapas, se ha observado una mayor vulnerabilidad a la depresión y la ansiedad en ciertos momentos reproductivos, especialmente cuando existen antecedentes personales, factores de estrés o falta de apoyo social. Es importante tener en cuenta, que de tener alguna condición de salud mental previamente diagnosticada, también puede ser una ventana de vulnerabilidad para la aparición de un episodio, por lo que es importante la evaluación correspondiente.Perimenopausia: una etapa clave y poco reconocidaLa perimenopausia es el período de transición previo a la menopausia y puede extenderse durante varios años después de la misma. Se caracteriza por ciclos menstruales irregulares y fluctuaciones hormonales intensas, más que por una disminución gradual de las hormonas. Estos cambios pueden generar síntomas físicos como bochornos, sudoración nocturna, fatiga y alteraciones del sueño, pero también síntomas emocionales y cognitivos que afectan de manera importante la calidad de vida y el funcionamiento habitual de la mujer que la presenta.Desde el punto de vista clínico, la perimenopausia se asocia con un aumento del riesgo de depresión, incluso en mujeres que nunca antes han presentado síntomas psiquiátricos. Es frecuente la presencia de irritabilidad, tristeza persistente, ansiedad, dificultad para concentrarse, sensación de pérdida de si misma y sus emociones, disminución de la libido, fatiga, entre otros. Estos síntomas no deben considerarse “normales” ni inevitables, ya que pueden y deben ser evaluados y tratados.Factores biológicos y emocionales involucradosLos estrógenos cumplen un rol protector en el cerebro, ayudando a regular el estado de ánimo y la respuesta al estrés. Durante la perimenopausia, las fluctuaciones hormonales pueden alterar estos mecanismos, aumentando la sensibilidad emocional. Entrando ya en el proceso propio de madurez del organismo que trae consigo la aparición o agravamiento de condiciones de salud, (como hipertensión, diabetes, entre otras). A esto se suman factores psicosociales frecuentes en esta etapa de la vida, como cambios en la identidad, el abandono del hogar por parte de los hijos (síndrome del nido vacío), en las relaciones de pareja, familiares y amistades (fallecimientos, divorcios, distanciamientos), en el rol laboral o asumiendo nuevos roles (como pasar a ser cuidadoras de familiares mayores/enfermos).La combinación de estos factores biológicos y psicosociales explica por qué la experiencia de la perimenopausia es distinta en cada mujer y por qué algunas presentan síntomas leves, mientras que otras desarrollan cuadros clínicos que requieren atención especializada.Abordaje clínico y opciones de tratamientoEl enfoque en salud mental durante la perimenopausia debe ser integral, transdisciplinario y altamente empático. La evaluación clínica incluye la exploración de los síntomas conductuales, la historia reproductiva, el sueño, la presencia de síntomas físicos y los antecedentes de salud mental. Escuchar activamente a la mujer y validar su experiencia es un paso fundamental del proceso terapéutico.El tratamiento puede incluir psicoterapia, especialmente de tipo cognitivo-conductual, que ayuda a desarrollar estrategias de afrontamiento y a manejar los cambios vitales. En casos de depresión o ansiedad moderada a severa, así como alteración del sueño o la cognición, los antidepresivos han demostrado ser eficaces y seguros. En algunas mujeres, la terapia hormonal puede ser una opción complementaria, particularmente cuando predominan los síntomas físicos (vasomotores), siempre bajo una evaluación médica especializada e individualizada.ConclusionesLa perimenopausia es una etapa de transición compleja que merece mayor atención desde la psiquiatría y así como la salud mental de la mujer en sentido general. Reconocer que los cambios emocionales tienen una base biológica y contextual permite reducir el estigma, mejorar el diagnóstico y ofrecer tratamientos oportunos. Un enfoque clínico cálido, basado en la evidencia y centrado en la mujer, es esencial para acompañar de manera saludable este momento del ciclo vital, donde la mujer pueda continuar floreciendo en salud y calidad de vida.Referencias:Hutner, Lucy A.; Catapano, Lisa A.; Nagle-Yang, Sarah M.; Williams, Katherine E.; and Osborne, Lauren M., Chapter 7: Perimenopause, 185-221, "Textbook of Women's Reproductive Mental Health" (2021).Riecher-Rössler, Anita, Mental Health and Illness of Women, Menopause and Mental Health, Pages 147-173, Springer Nature Singapore Pte Ltd. 2020Rennó Jr., Joel et al, Women's Mental Health, Depressive and Cognitive Disorders in Climacteric Women, Pages 95-109, Springer Nature Switzerland AG 2020+'...'
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En América Latina y el Caribe el deterioro de la salud mental es evidente. Se estima que una de cada cuatro personas, experimentará un trastorno mental a lo largo de su vida .La salud mental y la salud física tienen una relación que va en ambas vías. El deterioro en la salud física genera en los pacientes sentimientos de ansiedad y depresión afectando su salud mental. Mientras que el deterioro de la salud mental puede afectar la física .La Organización Mundial de la Salud (OMS) -que ha resaltado que en el mundo más de mil millones de personas tienen una afección de salud mental - define la salud como el estado integral de bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad .En el Día Mundial de la Salud que se conmemora el 7 de abril, es oportuno el momento para reconocer que la atención de la salud mental debe integrarse a la de la salud física.Investigaciones científicas destacan que las personas que viven con problemas de salud mental tienen un mayor riesgo de experimentar problemas crónicos de salud física y cardiometabólicos . “Existen investigaciones que plantean que la prevalencia de los estados depresivos es mayor en pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes, hipertensión arterial, cáncer o enfermedades cardiovasculares, por ejemplo”, asegura la doctora Patricia Argueta, Directora Médica de Adium Centroamérica y Caribe, y resalta que integrar la salud mental en el manejo clínico podría mejorar la calidad de vida de los pacientes.Un estudio publicado por The Lancet hace énfasis en este aspecto y recalca la existencia de un mayor riesgo de afecciones de salud física -enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, síndrome metabólico e hipertensión- en aquellas personas con enfermedades mentales; planteando la necesidad de una atención integral porque la mente y el cuerpo van de la mano . Por otro lado, la mortalidad relacionada con la salud es dos a tres veces mayor entre pacientes con problemas de salud mental en comparación con la población general. En el mundo el 14,3% de las muertes registradas cada año, se atribuye a trastornos mentales. De estas, el 67,3% se debe a enfermedades físicas asociadas . Por otra parte, estudios demuestran que las personas con trastornos mentales graves mueren de manera prematura, entre 10 y 20 años en comparación con la población general, debido a enfermedades físicas evitables .Identificar y actuarEn América Latina y el Caribe el deterioro de la salud mental es evidente. Se estima que una de cada cuatro personas, experimentará un trastorno mental a lo largo de su vida; siendo la ansiedad y la depresión los dos trastornos que más se registran en la población de esta región .Este escenario genera desafíos para los sistemas de salud públicos, para los profesionales médicos y para los pacientes en general.Para los sistemas de salud el mayor desafío es que los servicios de salud mental lleguen a todos. Incrementar la inversión y la atención en salud mental en los servicios de atención primaria, permitirán el acceso a las poblaciones más vulnerables.“Los profesionales de la salud y los pacientes deben estar atentos a señales que le indiquen que puede tener un trastorno mental. Sentirse intranquilo, tener pánico o un aumento de la frecuencia cardiaca, respirar rápidamente, tener temblores, problemas para dormir o tener una sensación de debilidad o cansancio son algunos síntomas que merecen atención”, enfatiza la Directora Médica de Adium Centroamérica y Caribe.+'...'
Leer nota completa →Personas con problemas de salud mental tienen un mayor riesgo de experimentar problemas crónicos de salud física
En el Día Mundial de la Salud que se conmemora el 7 de abril, es oportuno el momento para reconocer que la atención de la salud mental debe integrarse a la de la salud física.