
Si eres médico o profesional de la salud, puedes publicar gratuitamente en Reporte Médico. Envía tu artículo, lo revisamos y publicamos en menos de 24 horas. Llega a miles de lectores que confían en nuestra plataforma cada día.
Publicar mi artículo →
La aprobación del nuevo Código Penal de la República Dominicana ha concentrado gran parte del debate en temas como el feminicidio, el sicariato o los delitos tecnológicos. Sin embargo, uno de los cambios que podría tener mayor impacto a largo plazo pasa casi desapercibido: las nuevas implicaciones para el sistema de salud.La Ley núm. 74-25, promulgada en 2025 y cuya entrada en vigor está prevista para agosto de 2026, sustituirá un Código Penal con más de un siglo de vigencia. La reforma busca modernizar la legislación dominicana, pero también introduce un nuevo escenario para médicos, enfermeras, hospitales, clínicas y administradores de salud, donde la responsabilidad profesional y la gestión institucional adquieren una dimensión distinta.Más que castigar el ejercicio de la medicina, la normativa fortalece la responsabilidad penal cuando una actuación negligente, imprudente o contraria a los deberes profesionales provoca daños al paciente. El verdadero reto será distinguir una conducta negligente de una complicación propia de la práctica médica o de un resultado adverso que puede presentarse aun cuando el profesional actuó conforme a la evidencia científica y a las buenas prácticas clínicas.Esa ha sido una de las principales preocupaciones expresadas por el Colegio Médico Dominicano (CMD). Su presidente, el doctor Luis Peña Núñez, ha advertido sobre el riesgo de que el ejercicio médico pueda judicializarse en exceso si la ley no se interpreta con criterios técnicos y científicos.Mayor responsabilidad para los profesionales de la saludAunque el nuevo Código Penal incorpora cientos de disposiciones, varias de ellas impactan directamente la práctica médica.Cuando una actuación negligente provoque lesiones graves o la muerte de un paciente, el profesional podrá enfrentar consecuencias penales más severas que las contempladas en la legislación anterior. La responsabilidad también puede derivarse de actuaciones imprudentes o del incumplimiento de protocolos clínicos establecidos, siempre que exista una relación entre esa conducta y el daño ocasionado.La reforma mantiene, además, la protección del secreto profesional. Divulgar información clínica sin autorización, salvo las excepciones previstas por la ley, puede generar consecuencias penales, reforzando la obligación de proteger la confidencialidad de los pacientes.Asimismo, la emisión de certificados médicos con información falsa o la alteración de documentos clínicos continúa siendo una conducta sancionada debido a las implicaciones que estos documentos pueden tener en procesos judiciales, laborales y administrativos.No obstante, el nuevo Código Penal no convierte automáticamente todo error médico en un delito. La medicina es una profesión compleja en la que existen enfermedades impredecibles y complicaciones que pueden presentarse incluso cuando el equipo de salud actuó correctamente. Por ello, cada caso deberá evaluarse de manera individual con base en la evidencia científica, los peritajes especializados y la documentación clínica correspondiente.Hospitales y clínicas también asumen nuevas responsabilidadesUno de los cambios más relevantes de la Ley 74-25 es la incorporación de la responsabilidad penal de las personas jurídicas. En términos prácticos, esto significa que hospitales, clínicas, centros diagnósticos y otras instituciones de salud también podrían enfrentar consecuencias legales cuando se demuestre que existieron fallas organizacionales, ausencia de controles internos o incumplimientos que facilitaron la comisión de un delito.La responsabilidad deja de recaer exclusivamente sobre el profesional de la salud y alcanza también a las organizaciones cuando sus procesos internos contribuyen a la ocurrencia de hechos sancionables.Este cambio obliga a las instituciones a revisar sus mecanismos de supervisión, fortalecer los controles internos y garantizar el cumplimiento de las normas que regulan la prestación de los servicios de salud.La administración de salud adquiere un papel estratégicoLa reforma también transforma la manera en que deben administrarse los centros de salud.Durante años, la gestión hospitalaria estuvo enfocada principalmente en aspectos financieros, recursos humanos y planificación institucional. Con la entrada en vigor del nuevo Código Penal, esa visión resulta insuficiente.La seguridad del paciente, la gestión del riesgo, el cumplimiento de protocolos y la adecuada documentación clínica pasan a convertirse en elementos estratégicos para prevenir conflictos legales.Una historia clínica incompleta, un consentimiento informado mal elaborado, protocolos desactualizados o fallas en la supervisión del personal podrían adquirir relevancia dentro de una investigación judicial.Por esa razón, áreas como calidad, auditoría médica, seguridad del paciente, gestión documental y cumplimiento normativo (compliance) dejan de ser funciones de apoyo para convertirse en pilares de la administración sanitaria.El desafío de evitar una medicina defensivaOtro de los debates que acompaña la reforma es el posible incremento de la llamada medicina defensiva, una práctica mediante la cual algunos profesionales solicitan estudios o procedimientos adicionales con el objetivo de disminuir el riesgo de futuras reclamaciones legales.Especialistas advierten que esta tendencia podría aumentar los costos del sistema, prolongar los tiempos de atención y reducir la eficiencia en el uso de recursos limitados. Otros consideran que una mejor documentación clínica y el cumplimiento riguroso de los protocolos podrían disminuir la necesidad de recurrir a estas prácticas.En cualquier escenario, la nueva realidad obliga a fortalecer la capacitación continua del personal, actualizar los protocolos asistenciales, impulsar la digitalización de los expedientes clínicos, mejorar el consentimiento informado e incorporar programas sólidos de gestión del riesgo.Una oportunidad para fortalecer el sistema de saludToda reforma legal genera incertidumbre, especialmente cuando incide sobre un área tan sensible como la atención médica. Sin embargo, el nuevo Código Penal también representa una oportunidad para fortalecer la cultura de calidad, promover una mayor transparencia y consolidar instituciones de salud más seguras para pacientes y profesionales.El desafío no consistirá únicamente en conocer el contenido de la Ley 74-25, sino en preparar a las organizaciones para desenvolverse en un entorno donde la excelencia clínica deberá complementarse con una adecuada gestión administrativa, una documentación rigurosa y una cultura permanente de prevención.Si la reforma logra impulsar mejores prácticas, fortalecer la seguridad del paciente y promover instituciones más organizadas, su impacto podría trascender el ámbito jurídico y convertirse en un avance significativo para el sistema de salud dominicano.+'...'
Leer nota completa →El nuevo Código Penal de la República Dominicana no solo redefine la responsabilidad de los profesionales de la salud, sino que también introduce nuevos desafíos para hospitales, clínicas y administradores sanitarios. Este análisis examina los principales cambios de la Ley 74-25, su impacto en la práctica médica, la gestión hospitalaria y la importancia de fortalecer la seguridad del paciente, la documentación clínica y la prevención del riesgo legal.

¿Qué es?Empezaremos definiendo lo que es una “fobia”, y así comprender un poco más. Las fobias pertenecen a los trastornos de ansiedad, estas constituyen un miedo excesivo e irracional ante ciertos objetos o situaciones que disparan una respuesta inmediata de miedo, generando en la persona que la padece síntomas que muchas veces son incómodos e invalidantes.En el caso de la “Nomofobia”, es un tipo de fobia que se caracteriza por el miedo irracional a estar sin el teléfono móvil o celular, es más frecuente y prevalente en mujeres que hombres, presentándose en quienes la padecen comúnmente una gran ansiedad al no poder comunicarse por la falta del Movil, el miedo a quedarse sin batería o la imposibilidad de cumplir con la necesidad compulsiva de revisar notificaciones constantemente..El nombre Proviene del acrónimo en inglés “no mobile phone phobia” acuñado alrededor de 2008-2011 en el Reino Unido.Se estima que cerca del 48% al 70% de las mujeres experimentan niveles de nomofobia, con una mayor dependencia en comparación con los hombres. Siendo más frecuente en mujeres jóvenes, especialmente en la adolescencia y a partir de la segunda década de vida, pero afecta en gran porcentaje a las mujeres en edad adulta, aumentando en porcentaje cada año.Síntomas principalesEntre los síntomas de la Nomofobia podemos encontrar:* Ansiedad y estrés ante la desconexión: manifestado por una angustia severa, taquicardias o nerviosismo ante la posibilidad de no tener cobertura, quedarse sin batería o perder el dispositivo. Incluso el solo ver la batería baja.* Revisión de forma compulsiva: miran la pantalla de forma constante (incluso cuando el móvil no suena) para comprobar mensajes, correos o redes sociales, muchas veces inexistentes* Dependencia emocional y social: Miedo a perderse algo, Incapacidad de gestionar situaciones sin el teléfono móvil llevando el teléfono móvil a lugares inapropiados como el baño o incluso durmiendo con él. Quienes padecen este tipo de fobia muchas veces se niegan a acudir a sitios donde no exista cobertura y malestar en caso de no poder consultar el móvil de forma constante.* Trastornos físicos: Taquicardias, palpitaciones, dolor de cabeza, dolor de estómago, temblores y sudoración, nauseas, irritabilidad, confusión.* Trastornos del sueño: Insomnio y uso del móvil justo antes de dormir o inmediatamente al despertar. Estas personas reducen el número de horas de sueño para poder navegar en aplicaciones de redes sociales o utilizar las de mensajería.* Conductas de riesgo: Uso del celular mientras se conduce o camina, incluso violando las leyes establecidas de no uso de celular mientras se conduce, arriesgándose a multas o peor aún accidentes.* Llevar cargador siempre: Necesidad de tener el cargador o dispositivos de repuesto encima en todo momento.*Dificultades para socializar y para disfrutar del ocio: si no es con el móvil en la mano.¿Cómo se trata la Nomofobia?Como toda fobia, el tratamiento de la Nomofobia, es principalmente la psicoterapia, siendo la mas utilizada, la Terapia Cognitivo Conductual, en donde mediante una reestructuración, la persona aprende a generar menos ansiedad, y organizarse para utilizar el celular una menor cantidad de horas al día, e incluso estableciendo horarios para el uso del mismo. En caso de síntomas muy severos, como ansiedad que no le permita funcionar adecuadamente, ataques de pánico y trastorno del sueño, es importante ser evaluados por un Médico Psiquiatra, y revisar si es necesario que se incluya un protocolo de tratamiento con psicofármacos para controlar los síntomas de ansiedad y para inducir al sueño, en conjunto con psicoterapia.+'...'
Leer nota completa →
La salud mental de la mujer está estrechamente vinculada a los cambios biológicos que ocurren a lo largo de su vida reproductiva. Desde la primera menstruación hasta la menopausia, el cuerpo femenino atraviesa múltiples transiciones, que van desde cambios hormonales, cambios en la respuesta inflamatoria, la función cognitiva y metabólica, que influyen no solo en la salud física, sino también en el bienestar emocional y psicológico. Sin dejar atrás cada una de las etapas de la vida que moldea en el constructo social al prototipo de la mujer “perfecta” de hoy. Comprender esta relación permite brindar una atención más humana, oportuna y eficaz, especialmente en etapas vulnerables como la perimenopausia, un período que suele pasar desapercibido o ser minimizado tanto por la sociedad, las pacientes (bajo el estigma de género y la normalización de “padecer”), como por los sistemas de salud.Cambios hormonales y salud mental a lo largo de la vidaLas hormonas sexuales femeninas, principalmente los estrógenos y la progesterona, tienen un efecto directo sobre el cerebro. Participan en la regulación de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo, como la serotonina, noradrenalina y la dopamina, y en los sistemas que controlan el estrés y el sueño. Por esta razón, algunas mujeres experimentan cambios conductuales significativos en momentos puntuales dentro de su ciclo reproductivo, como previo o durante el ciclo menstrual, el embarazo, el posparto o la transición a la menopausia.Si bien no todas las mujeres desarrollan trastornos mentales durante estas etapas, se ha observado una mayor vulnerabilidad a la depresión y la ansiedad en ciertos momentos reproductivos, especialmente cuando existen antecedentes personales, factores de estrés o falta de apoyo social. Es importante tener en cuenta, que de tener alguna condición de salud mental previamente diagnosticada, también puede ser una ventana de vulnerabilidad para la aparición de un episodio, por lo que es importante la evaluación correspondiente.Perimenopausia: una etapa clave y poco reconocidaLa perimenopausia es el período de transición previo a la menopausia y puede extenderse durante varios años después de la misma. Se caracteriza por ciclos menstruales irregulares y fluctuaciones hormonales intensas, más que por una disminución gradual de las hormonas. Estos cambios pueden generar síntomas físicos como bochornos, sudoración nocturna, fatiga y alteraciones del sueño, pero también síntomas emocionales y cognitivos que afectan de manera importante la calidad de vida y el funcionamiento habitual de la mujer que la presenta.Desde el punto de vista clínico, la perimenopausia se asocia con un aumento del riesgo de depresión, incluso en mujeres que nunca antes han presentado síntomas psiquiátricos. Es frecuente la presencia de irritabilidad, tristeza persistente, ansiedad, dificultad para concentrarse, sensación de pérdida de si misma y sus emociones, disminución de la libido, fatiga, entre otros. Estos síntomas no deben considerarse “normales” ni inevitables, ya que pueden y deben ser evaluados y tratados.Factores biológicos y emocionales involucradosLos estrógenos cumplen un rol protector en el cerebro, ayudando a regular el estado de ánimo y la respuesta al estrés. Durante la perimenopausia, las fluctuaciones hormonales pueden alterar estos mecanismos, aumentando la sensibilidad emocional. Entrando ya en el proceso propio de madurez del organismo que trae consigo la aparición o agravamiento de condiciones de salud, (como hipertensión, diabetes, entre otras). A esto se suman factores psicosociales frecuentes en esta etapa de la vida, como cambios en la identidad, el abandono del hogar por parte de los hijos (síndrome del nido vacío), en las relaciones de pareja, familiares y amistades (fallecimientos, divorcios, distanciamientos), en el rol laboral o asumiendo nuevos roles (como pasar a ser cuidadoras de familiares mayores/enfermos).La combinación de estos factores biológicos y psicosociales explica por qué la experiencia de la perimenopausia es distinta en cada mujer y por qué algunas presentan síntomas leves, mientras que otras desarrollan cuadros clínicos que requieren atención especializada.Abordaje clínico y opciones de tratamientoEl enfoque en salud mental durante la perimenopausia debe ser integral, transdisciplinario y altamente empático. La evaluación clínica incluye la exploración de los síntomas conductuales, la historia reproductiva, el sueño, la presencia de síntomas físicos y los antecedentes de salud mental. Escuchar activamente a la mujer y validar su experiencia es un paso fundamental del proceso terapéutico.El tratamiento puede incluir psicoterapia, especialmente de tipo cognitivo-conductual, que ayuda a desarrollar estrategias de afrontamiento y a manejar los cambios vitales. En casos de depresión o ansiedad moderada a severa, así como alteración del sueño o la cognición, los antidepresivos han demostrado ser eficaces y seguros. En algunas mujeres, la terapia hormonal puede ser una opción complementaria, particularmente cuando predominan los síntomas físicos (vasomotores), siempre bajo una evaluación médica especializada e individualizada.ConclusionesLa perimenopausia es una etapa de transición compleja que merece mayor atención desde la psiquiatría y así como la salud mental de la mujer en sentido general. Reconocer que los cambios emocionales tienen una base biológica y contextual permite reducir el estigma, mejorar el diagnóstico y ofrecer tratamientos oportunos. Un enfoque clínico cálido, basado en la evidencia y centrado en la mujer, es esencial para acompañar de manera saludable este momento del ciclo vital, donde la mujer pueda continuar floreciendo en salud y calidad de vida.Referencias:Hutner, Lucy A.; Catapano, Lisa A.; Nagle-Yang, Sarah M.; Williams, Katherine E.; and Osborne, Lauren M., Chapter 7: Perimenopause, 185-221, "Textbook of Women's Reproductive Mental Health" (2021).Riecher-Rössler, Anita, Mental Health and Illness of Women, Menopause and Mental Health, Pages 147-173, Springer Nature Singapore Pte Ltd. 2020Rennó Jr., Joel et al, Women's Mental Health, Depressive and Cognitive Disorders in Climacteric Women, Pages 95-109, Springer Nature Switzerland AG 2020+'...'
Leer nota completa →
La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una tecnología del futuro para convertirse en una herramienta presente en múltiples áreas de la medicina. Desde algoritmos capaces de analizar imágenes radiológicas hasta sistemas que asisten en la documentación clínica y predicen riesgos de enfermedades, la IA está transformando la manera en que se prestan los servicios de salud a nivel mundial.Sin embargo, el avance tecnológico suele ocurrir más rápido que el desarrollo normativo. Esta realidad plantea una pregunta importante: ¿está preparada la República Dominicana para integrar la inteligencia artificial en el sistema de salud sin comprometer la privacidad, la seguridad y los derechos de los pacientes?El potencial de la inteligencia artificial en el sector sanitario es considerable. Diversos estudios han demostrado que estas herramientas pueden reducir la carga administrativa del personal de salud, optimizar procesos clínicos y apoyar la toma de decisiones médicas cuando son utilizadas como sistemas complementarios y no como sustitutos del criterio profesional. Asimismo, tecnologías de procesamiento de lenguaje natural ya permiten generar borradores de notas clínicas y automatizar tareas repetitivas, liberando tiempo para la atención directa al paciente.En la República Dominicana, la transformación digital del sector salud ha avanzado progresivamente mediante iniciativas relacionadas con la interoperabilidad y el desarrollo del Expediente Único de Salud, cuyo objetivo es facilitar el acceso seguro y oportuno a la información clínica. No obstante, la incorporación de herramientas de inteligencia artificial plantea nuevos retos regulatorios que aún requieren atención.Uno de los aspectos más sensibles es la protección de los datos personales de salud. La información clínica constituye una de las categorías de datos más delicadas debido a su carácter privado y confidencial. En el país, la Ley No. 172-13 sobre Protección de Datos Personales establece principios relacionados con el tratamiento, la seguridad y la confidencialidad de la información personal. Asimismo, la Ley No. 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología establece mecanismos de protección frente a accesos indebidos y delitos informáticos.Por otra parte, la Ley No. 126-02 sobre Comercio Electrónico, Documentos y Firmas Digitales reconoce la validez jurídica de los documentos y firmas electrónicas, lo que facilita la digitalización de procesos sanitarios y la implementación de expedientes clínicos electrónicos. Sin embargo, ninguna de estas normativas fue diseñada específicamente para regular sistemas de inteligencia artificial aplicados a la atención médica.Esta situación genera interrogantes relevantes: si un algoritmo comete un error diagnóstico, ¿quién asume la responsabilidad? ¿Cómo se auditan los modelos de inteligencia artificial utilizados por hospitales y clínicas? ¿Qué mecanismos garantizan que estos sistemas no reproduzcan sesgos o errores que afecten a determinados grupos de pacientes?A nivel internacional, los debates sobre gobernanza de la inteligencia artificial en salud han ganado relevancia, especialmente en temas relacionados con transparencia algorítmica, supervisión humana y protección de datos. La República Dominicana tiene la oportunidad de desarrollar marcos regulatorios que promuevan la innovación sin descuidar la seguridad del paciente.Desde la perspectiva de la administración sanitaria, la adopción responsable de la inteligencia artificial requiere mucho más que adquirir nuevas tecnologías. También demanda inversión en infraestructura digital, capacitación del talento humano y políticas claras sobre el manejo ético de la información clínica. La tecnología, por sí sola, no transforma los sistemas de salud; son las personas y las instituciones quienes determinan su impacto.ConclusiónLa inteligencia artificial tiene el potencial de mejorar la eficiencia, calidad y accesibilidad de los servicios de salud en la República Dominicana. Sin embargo, su implementación debe ir acompañada de marcos legales actualizados que protejan la privacidad de los pacientes y definan responsabilidades claras para todos los actores involucrados.El verdadero desafío no consiste en decidir si la inteligencia artificial llegará al sector salud dominicano, porque ya está llegando. La pregunta es si el país estará preparado para utilizarla de manera segura, ética y centrada en el bienestar de la población.Adeuris Rivas Medina+'...'
Leer nota completa →La inteligencia artificial está transformando el sector salud mediante herramientas que optimizan procesos clínicos y administrativos. En la República Dominicana, su implementación plantea oportunidades para mejorar la eficiencia del sistema sanitario, pero también desafíos relacionados con la protección de datos, la ética y la regulación. Este artículo analiza el marco legal vigente y la necesidad de desarrollar normativas específicas para garantizar un uso seguro y responsable de la IA en salud.

Durante gran parte de la historia moderna de la medicina, los sistemas de salud han sido diseñados para responder a la enfermedad una vez que esta aparece. Hospitales, salas de emergencia, cirugías y tratamientos especializados han ocupado el centro de la planificación sanitaria. Sin embargo, los desafíos actuales obligan a replantear esta visión.La República Dominicana enfrenta una realidad epidemiológica cada vez más compleja. Las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad y otras condiciones crónicas continúan aumentando su impacto sobre la población. Estas enfermedades no solo afectan la calidad de vida de miles de personas, sino que también generan una importante carga económica para las familias, los prestadores de servicios y el sistema sanitario en general.Desde una perspectiva administrativa, uno de los mayores errores que puede cometer un sistema de salud es invertir la mayor parte de sus recursos en atender complicaciones que pudieron prevenirse años antes. Cuando un paciente llega a una emergencia con una enfermedad avanzada, el costo clínico, humano y financiero suele ser considerablemente mayor que el de una intervención preventiva temprana.La prevención no debe entenderse únicamente como campañas de vacunación o jornadas de promoción de la salud. Se trata de una estrategia integral que involucra educación sanitaria, seguimiento de factores de riesgo, monitoreo continuo de pacientes vulnerables, acceso oportuno a servicios básicos y una coordinación eficiente entre los diferentes niveles de atención.En la República Dominicana se han observado avances importantes en materia de cobertura sanitaria y fortalecimiento de la red pública. Sin embargo, todavía existe una oportunidad significativa para consolidar una cultura preventiva que involucre tanto a las instituciones como a los ciudadanos.Uno de los desafíos más importantes es lograr que la población utilice los servicios de salud antes de presentar síntomas graves. En muchos casos, las personas buscan atención médica únicamente cuando la enfermedad ya ha avanzado, lo que limita las posibilidades de prevención y aumenta la complejidad de los tratamientos requeridos.La administración sanitaria moderna debe apoyarse cada vez más en herramientas de análisis de datos, vigilancia epidemiológica y gestión poblacional. La capacidad de identificar grupos de riesgo, anticipar tendencias y diseñar intervenciones focalizadas puede marcar una diferencia significativa en los resultados de salud de una comunidad.Asimismo, el uso de tecnologías digitales ofrece nuevas oportunidades para fortalecer la prevención. Los expedientes clínicos electrónicos, las plataformas de seguimiento remoto y las estrategias de telemedicina permiten mejorar la continuidad de la atención y facilitar el monitoreo de pacientes con enfermedades crónicas.La sostenibilidad financiera también forma parte de esta discusión. En un contexto donde los costos de atención médica continúan aumentando a nivel global, la prevención representa una de las inversiones más rentables para cualquier sistema de salud. Cada enfermedad evitada, cada diagnóstico temprano y cada complicación prevenida generan beneficios que trascienden el ámbito clínico y se reflejan directamente en la eficiencia del sistema.La transformación hacia un modelo preventivo no ocurrirá de manera inmediata. Requiere planificación estratégica, inversión sostenida, fortalecimiento institucional y participación activa de la población. Sin embargo, los beneficios potenciales justifican plenamente el esfuerzo.La República Dominicana tiene la oportunidad de avanzar hacia un sistema sanitario más eficiente, sostenible y centrado en las necesidades reales de las personas. Para lograrlo, la prevención debe dejar de ser considerada un complemento y convertirse en uno de los pilares fundamentales de la gestión sanitaria nacional.ConclusiónEl futuro de la salud dominicana dependerá en gran medida de la capacidad del sistema para anticiparse a la enfermedad en lugar de limitarse a responder a ella. La prevención no solo mejora los resultados clínicos, sino que también fortalece la sostenibilidad financiera y administrativa del sector salud. Apostar por un modelo preventivo es, en esencia, una inversión estratégica en el bienestar y el desarrollo del país.Adeuris Rivas MedinaEspecialista en Administración y Gestión Hospitalaria+'...'
Leer nota completa →La sostenibilidad de los sistemas sanitarios modernos depende cada vez más de su capacidad para prevenir enfermedades antes de que requieran intervenciones costosas. En la República Dominicana, el fortalecimiento de las estrategias preventivas representa una oportunidad para mejorar los indicadores de salud, optimizar recursos y reducir la presión sobre los servicios hospitalarios.

Comúnmente se confunde el optimismo con una actitud ingenua o la simple creencia vacía de que "todo saldrá bien". Sin embargo, desde la psicología clínica y la neurociencia, el optimismo es una variable de personalidad mucho más contundente y técnica, conocida como el optimismo disposicional. Este fue definido por los psicólogos Michael Scheier y Charles Carver (1985) como una tendencia estable de la personalidad que actúa como un regulador de la conducta, esta variable permite que el individuo mantenga el esfuerzo y el compromiso incluso ante la adversidad. Por tanto, no se trata de ignorar los desafíos, sino de la expectativa generalizada de que, mediante nuestras acciones, podemos influir en los resultados futuros. En el entorno de la salud y el alto rendimiento, esta distinción es la que separa el agotamiento profundo del éxito sostenible.El impacto en la arquitectura mentalEl rendimiento no depende únicamente de la capacidad técnica, sino de la flexibilidad cognitiva, definida por la neurocientífica Adele Diamond (2013) como la capacidad de cambiar de perspectiva o de enfoque ante un problema y adaptarnos a las nuevas demandas del entorno, esta función ejecutiva es esencial para la resiliencia.Un perfil optimista interpreta un fracaso como un evento temporal y específico.Esta forma de procesar la realidad reduce la activación de la amígdala (parte del cerebro que procesa el miedo) y permite que siga operandola corteza prefrontal (centro de control del cerebro). Cuando somos capaces de mantener la calma incluso bajo presión, nuestra capacidad de resolución de problemas aumenta. En lugar de bloquearnos ante la crisis, la flexibilidad cognitiva nos permite reorientar, buscar alternativas y mantener el enfoque en la meta.Resiliencia: Más que resistir, avanzarAquí es donde entra la resiliencia. Si el rendimiento es la velocidad a la que corremos, la resiliencia es el sistema de contención que nos permite seguir corriendo en terrenos irregulares. El optimismo actúa como el combustible de esta resiliencia. Una persona que confía en su capacidad de autogestión recupera sus niveles de productividad mucho más rápido tras un evento estresor que alguien con un estilopesimista.En el ámbito de la salud, esto tiene una traducción biológica inmediata, pues se ha comprobado que el manejo eficiente del estrés mediante un enfoque optimista modula los niveles de cortisol y fortalece el sistema inmunológico. Un profesional que gestiona su optimismo no solo rinde más, sino que se desgasta menos, pues el burnout encuentra un terreno mucho más fértil en mentes que perciben los obstáculos como muros limitantes y permanentes.Conclusión: Una competencia entrenableEl optimismo y la resiliencia no son dones de nacimiento, sino competencias que se pueden fortalecer mediante la reestructuración cognitiva. Al cuestionar nuestros pensamientos automáticos negativos y practicar una visión más flexible de los problemas, no solo mejoramos nuestra salud mental, sino que elevamos nuestro rendimiento.En un mundo profesional cada vez más incierto, exigente y acelerado, el optimismo no es un lujo decorativo; es una estrategia de supervivencia y excelencia. El rendimiento óptimo no nace de la ausencia de problemas e imprevistos, sino de la convicción de que poseemos las herramientas internas para transformarlos en escalones hacia el siguiente nivel.Cinthia ConcepciónPsicóloga Clínica y de la SaludCentro de Atención Integral Lotus@lotuscentrointegral+'...'
Leer nota completa →
Si alguna vez te han indicado una cirugía, es muy probable que lo primero que sientas sea preocupación. Es normal: entrar a un quirófano genera dudas, miedo y muchas preguntas. Como anestesiólogo, mi trabajo no es solo administrar anestesia. También soy uno de los responsables de vigilar que todo el proceso quirúrgico se realice de forma segura.Y cuando hablo de seguridad, me refiero a algo muy concreto: protocolos, verificaciones y trabajo en equipo para proteger tu vida durante todo el procedimiento. Por eso quiero explicarte algo importante: una cirugía segura no ocurre por casualidad. Es el resultado de un proceso cuidadosamente diseñado para reducir riesgos y prevenir errores. ¿Qué significa realmente “cirugía segura”? La Organización Mundial de la Salud ha promovido en todo el mundo iniciativas para mejorar la seguridad de los pacientes durante los procedimientos quirúrgicos. El objetivo es claro: disminuir complicaciones, prevenir errores y mejorar los resultados de las cirugías. En la práctica, esto significa que cada procedimiento sigue una serie de pasos estandarizados que todo el equipo de salud debe cumplir. Cuando hablamos de cirugía segura nos referimos al conjunto de prácticas y protocolos diseñados para reducir riesgos y prevenir eventos adversos durante una intervención quirúrgica. No se trata solo de la habilidad del cirujano. También intervienen anestesiólogos, enfermería, personal técnico y otros especialistas que trabajan coordinadamente. El primer paso: confirmar que todo es correcto Antes de una cirugía, hay algo fundamental: verificar la información del paciente y el procedimiento. En esta etapa, el paciente confirma sus datos y firma el consentimiento informado. Esto garantiza que comprenda el procedimiento y esté de acuerdo con realizarlo. A partir de ese momento, el equipo médico toma el control del proceso. En el quirófano, el personal de enfermería juega un papel clave, ya que coordina muchas de las verificaciones necesarias para garantizar que todo se realice correctamente. La pausa quirúrgica: un momento clave en el quirófano Uno de los protocolos más importantes que realizamos es lo que se conoce como pausa quirúrgica. Antes de iniciar la cirugía, todo el equipo se detiene por unos segundos para confirmar tres cosas esenciales: La identidad del paciente El procedimiento que se realizará El lugar exacto donde se hará la cirugía Puede parecer un detalle simple, pero esta práctica ha demostrado ser una de las herramientas más efectivas para prevenir errores médicos. El listado de verificación quirúrgica: una herramienta que salva vidas Para reforzar la seguridad utilizamos herramientas como el Listado de Verificación Quirúrgica (LVQ). Este listado permite revisar puntos críticos antes, durante y después del procedimiento, entre ellos: • Identificación correcta del paciente • Confirmación del procedimiento • Prevención de infecciones • Preparación adecuada del equipo quirúrgico El objetivo es que todos los miembros del equipo estén alineados y compartan la misma información antes de comenzar la cirugía. Cuando no se siguen los protocolos, aumentan los riesgos En Cemdoe seguimos estándares internacionales como los establecidos por la Joint Commission International, que promueve prácticas para mejorar la calidad y seguridad del cuidado de los pacientes. Las cirugías que no cumplen con estándares de seguridad pueden presentar eventos adversos como: infecciones asociadas a los servicios de salud, errores de medicación y complicaciones por preparación inadecuada del paciente. Por eso insistimos tanto en el cumplimiento riguroso de cada protocolo. Uno de estos estándares es el Protocolo Universal, que incluye: • Verificación preoperatoria • Marcado del sitio quirúrgico correcto • Pausa de seguridad antes de iniciar la cirugía Estas medidas ayudan a garantizar algo fundamental: que la cirugía se realice en el paciente correcto, en el lugar correcto y con el procedimiento correcto. Lo que siempre recomiendo a mis pacientes Si vas a someterte a una cirugía, hay algo que siempre aconsejo: infórmate y participa activamente en tu proceso de atención. No dudes en preguntar a tu médico: • Qué protocolo de seguridad se utiliza • Cómo se verificará tu procedimiento • Qué pasos se seguirán antes de entrar al quirófano La seguridad quirúrgica no depende solo de la tecnología o del conocimiento médico. También depende de la comunicación con el paciente y el trabajo conjunto entre el equipo de salud. Porque al final, nuestro objetivo es el mismo: que tu cirugía sea segura y que tu recuperación sea la mejor posible.+'...'
Leer nota completa →La Organización Mundial de la Salud ha promovido en todo el mundo iniciativas para mejorar la seguridad de los pacientes durante los procedimientos quirúrgicos. El objetivo es claro: disminuir complicaciones, prevenir errores y mejorar los resultados de las cirugías.

El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, conocido como SIBO por sus siglas en inglés (Small Intestinal Bacterial Overgrowth), se ha consolidado en los últimos años como una de las causas más frecuentes y, al mismo tiempo, más subdiagnosticadas de síntomas digestivos crónicos. Distensión abdominal persistente, gases excesivos, sensación de inflamación después de las comidas, diarrea, estreñimiento alternante y dolor abdominal forman parte del cuadro clínico que afecta a un número creciente de pacientes en la República Dominicana. Muchos de ellos conviven durante años con estas molestias sin un diagnóstico preciso, lo que impacta de forma directa su calidad de vida. El interés médico por el SIBO ha aumentado de manera significativa debido a la evidencia científica que lo vincula con múltiples trastornos gastrointestinales y sistémicos. Hoy se reconoce que no se trata de una condición rara ni secundaria, sino de una entidad clínica con bases fisiopatológicas bien definidas y con opciones terapéuticas efectivas cuando se identifica de manera oportuna.¿Qué es el SIBO y por qué ocurre?El SIBO se produce cuando bacterias que normalmente residen en el colon colonizan de forma excesiva el intestino delgado, un órgano diseñado para la digestión y absorción de nutrientes y no para albergar grandes concentraciones bacterianas. En condiciones normales, este segmento del aparato digestivo mantiene un bajo recuento bacteriano gracias a la acidez gástrica, el movimiento intestinal y mecanismos inmunológicos locales. Cuando estos sistemas de defensa se alteran, las bacterias encuentran un entorno favorable para proliferar. Entre las causas más frecuentes se incluyen los trastornos de la motilidad intestinal, cirugías abdominales previas, diabetes mellitus, enfermedades neurológicas, alteraciones anatómicas del intestino y el uso prolongado de medicamentos como los inhibidores de la bomba de protones. En la práctica clínica local, también se observa asociación con antecedentes de infecciones gastrointestinales repetidas y automedicación crónica. Este desequilibrio bacteriano interfiere con la digestión normal de los alimentos, especialmente de los carbohidratos, generando fermentación excesiva. Como consecuencia, se producen gases, distensión abdominal y dolor. A largo plazo, el SIBO puede ocasionar malabsorción de nutrientes esenciales como vitamina B12, hierro y vitaminas liposolubles, lo que se traduce en anemia, fatiga crónica, pérdida de peso involuntaria y, en casos más avanzados, compromiso del estado nutricional general. Síntomas frecuentes y datos clínicos relevantes Uno de los mayores desafíos del SIBO es que sus manifestaciones clínicas son inespecíficas y se superponen con otras patologías digestivas, en especial con el síndrome de intestino irritable. Esta similitud explica por qué muchos pacientes reciben tratamientos sintomáticos durante años sin que se identifique la causa real de su malestar. Estudios científicos han demostrado que entre el 30 y el 40 % de los pacientes diagnosticados con intestino irritable presentan evidencia de SIBO. Esta cifra aumenta de manera considerable en personas con enfermedades metabólicas, cirugías digestivas previas o alteraciones estructurales del intestino, donde la prevalencia puede superar el 50 %. En la República Dominicana, estos datos adquieren especial importancia, ya que muchos pacientes llegan tarde a la consulta especializada. Es frecuente que síntomas como la hinchazón diaria o los cambios en el hábito intestinal se normalicen o se atribuyan únicamente al estrés o a la alimentación, retrasando el diagnóstico y favoreciendo la aparición de complicaciones nutricionales. Diagnóstico y tratamiento: claves para el manejo adecuado El diagnóstico del SIBO continúa siendo un reto incluso en entornos médicos especializados. El método considerado de referencia es el cultivo del aspirado del intestino delgado, una prueba invasiva y de difícil acceso en la práctica cotidiana. Por esta razón, las pruebas de aliento con lactulosa o glucosa se han convertido en una herramienta ampliamente utilizada. Estas pruebas permiten detectar la producción anormal de hidrógeno y metano, gases generados por la fermentación bacteriana. Aunque no son pruebas perfectas, han contribuido de manera significativa a mejorar la identificación del SIBO y a orientar el tratamiento. En cuanto al manejo, los antibióticos no absorbibles, como la rifaximina, han demostrado una mejoría clínica notable en un alto porcentaje de pacientes. Sin embargo, el tratamiento no debe limitarse únicamente al uso de antibióticos. Un abordaje integral incluye la identificación y corrección de la causa subyacente, la optimización de la motilidad intestinal, ajustes dietéticos individualizados y educación del paciente. La recurrencia es frecuente cuando estos factores no se abordan de manera adecuada. En este contexto, el seguimiento médico y la personalización del tratamiento resultan fundamentales. Una condición que requiere mayor conciencia El SIBO representa hoy uno de los desafíos más relevantes en la práctica gastroenterológica contemporánea. Su identificación oportuna permite no solo aliviar síntomas digestivos persistentes, sino también prevenir deficiencias nutricionales, complicaciones metabólicas y el deterioro progresivo de la calidad de vida del paciente. La distensión abdominal crónica, el dolor y las alteraciones del hábito intestinal no deben normalizarse ni minimizarse. En un contexto donde las enfermedades digestivas funcionales continúan en aumento, el SIBO exige una mirada clínica integral, basada en la evidencia científica y en la individualización del tratamiento. La correcta evaluación, el uso racional de las herramientas diagnósticas y un manejo terapéutico dirigido a la causa subyacente son fundamentales para lograr resultados sostenibles. Reconocer el SIBO a tiempo no solo restablece el equilibrio intestinal, sino que reafirma nuestro papel como especialista. Dr. Miguel Brossa / Gastroenterologo – Endoscopista - Internista+'...'
Leer nota completa →Uno de los mayores desafíos del SIBO es que sus manifestaciones clínicas son inespecíficas y se superponen con otras patologías digestivas, en especial con el síndrome de intestino irritable. Esta similitud explica por qué muchos pacientes reciben tratamientos sintomáticos durante años sin que se identifique la causa real de su malestar.
Recibe las noticias de salud más importantes de República Dominicana directo en tu teléfono. Sin spam, solo lo esencial.